10 plantas de interior casi imposibles de matar
Si ya has perdido más de una planta, el problema casi nunca eres tú: es haber empezado con especies exigentes. Estas diez perdonan luz escasa, riegos olvidados y ambientes secos, y son un punto de partida mucho más razonable.
Conocida como lengua de suegra, es probablemente la planta más resistente que existe para interior. Su mayor enemigo no es el olvido, sino el exceso de riego.
El potos es la planta recomendada por excelencia para quien empieza: crece rápido, se recupera con facilidad de los descuidos y se puede propagar fácilmente en un vaso de agua.
La zamioculcas tolera oficinas con luz artificial y semanas sin atención. Es habitual que sobreviva mejor con cierto abandono que con cuidados excesivos.
La cinta produce pequeños brotes colgantes que se pueden separar y replantar, así que además de resistente, se multiplica sola.
"Empezar con la planta equivocada es la razón número uno por la que alguien decide que 'no tiene mano' con las plantas."
Otras seis igual de fiables
- Aspidistra elatior — soporta sombra casi total y temperaturas frías.
- Dracaena trifasciata — crecimiento lento, muy tolerante a la sequía.
- Philodendron hederaceum — similar al potos, se adapta a casi cualquier rincón.
- Spathiphyllum — avisa con claridad cuando tiene sed, bajando las hojas.
- Peperomia obtusifolia — hojas gruesas que resisten riegos irregulares.
- Aglaonema — tolera luz baja y ambientes con calefacción seca.
Un consejo antes de comprar
Antes de elegir una planta por su aspecto, fíjate en la luz real de la habitación donde va a vivir. La mayoría de las plantas de esta lista prefieren luz indirecta brillante: cerca de una ventana, pero sin sol directo golpeando las hojas varias horas al día.